Magazine

Selección de ‘Cuarentena de microrrelatos’ en Facebook (I)

Recopilamos algunas de estas breves historias

Desde que pusimos en marcha el concurso ‘Cuarentena de microrrelatos’ hemos tenido la oportunidad de leer cada día auténticas joyas. Damos gracias especialmente a aquellas personas que día tras día participan ofreciendo lo mejor de sí mismas: su creatividad y sus ideas. Recopilamos algunas de estas breves historias.

Mirando más hacia atrás que hacia delante… las emociones ascendían como un alivio pasajero y hecho pedacitos el corazón, la luna se asomaba por las rendijas de aquel confortable hogar convertido en la más terrible clausura pero siempre el mejor refugio. Fue hora buena para el recuerdo.
Rafael Mauro López

Recuperar nuestra libertad… idea presente durante estos días. ¡Libertad!… desolación y desvelo de muchos. Y yo me pregunto, ¿cuándo he dejado yo de ser libre? ¡Nunca! Desde la soledad de mi ventana nunca me he sentido cautiva en mi hogar.
Margarita Marchamalo Delgado

Disfrutemos de la noche perfecta, aunque el suelo se hunda bajo nuestros pies, a pesar de que el mundo que conocíamos haya cambiado para siempre. Estamos vivos, nuestros sueños siguen intactos y esas estrellas que brillan en el firmamento, nos guiarán. ¡Brindemos por el amor!
MCarmen Gómez 

Tú y yo siempre sabremos soportar lo que venga, triste o alegre, fácil o difícil, especial o cotidiano, todo con la fuerza que llevamos dentro. Así es nuestra vida, aunque en algunas ocasiones nos torturemos rememorando los mejores tiempos de nuestro amor.
Pilar Zheras

Olvidando sus recuerdos malos, horribles, dañinos y mortales. Prefiriendo los buenos, regulares, ordinarios y excelentes. Ya sin miedo y viviendo el presente. Con energía, valentía y alegría. Creando el futuro que merecía.
Carolina Benítez Salas

Tú y yo ya no somos tú y yo. Antaño lo fuimos y nos devorábamos mutuamente. Ahora ya no parto la naranja por la mitad.
Zuriñe Zabala Torres

Cantadas con amor, en compañía de vecinos repentinos que asoman y aplauden con manos cantarinas. Serenatas apenadas tocadas con un entusiasmo certero, puntual… que nos abona a la esperanza y nos une para siempre…. ¡Ay frágil memoria humana!
Luis García Castro

Disfrutemos de la noche perfecta, que el día es tedio y desolación. Que se prendan nuestras miradas, que se acelere el aliento a cada roce. Derritámonos sin miedo, que tu geografía se funda con la mía hasta formar un nuevo continente.
Armando García

Al otro lado de la puerta, mañana estará esperándome la muerte. La vi varias veces por la mirilla. Llamó al timbre pero no abrí aduciendo que estaba confinada. Al amanecer se terminará la reclusión y no tendré excusa. Querrá entrar, forzará la cerradura. ¡Mejor escapo por la ventana!
María Victoria Devesa

Esperar es lo único que nos queda, jugar, reír, llorar, gritar, saltar, cantar, bailar, pintar y contar historias en Gen Málaga. La vida y la naturaleza demuestran que lo importante está en nosotros mismos. Coge un espejo, míralo y descubre esa importante maravillosa persona que te espera.
Atocha Rodríguez

Recuperar nuestra libertad para rozar amaneceres y atardeceres, para saltar en los charcos y quemarnos al sol, para sentir los abrazos, para vivir con más intensidad, para volar, para volver a ser.
Mireya Jimena Ruiz

Disfrutemos de la noche perfecta entre deseos y sueños ilusionantes, sintiendo el mundo vibrar en cada poro de nuestra piel, emocionándonos ante la mirada de cada persona, disfrutando cada cosa que hagamos y viviendo con amor plenamente en cada momento.
Fernando GE

Todos los detalles a los que no había prestado atención antes” se disponían ante sí como cartas desplegadas.
Mentalmente las barajó para hacer solitarios
Abrió con la sota de copas.
Y supo que tendría que beber este cáliz.
Dela Uvedoble

En mi inmensidad debe ser primavera; mi corazón: un violín, y por mi sangre vuelan tempranas golondrinas que llevan en su canto semillas de mar.
Rosa González

Tú y ya sólo tú, después de los años seguimos estrenando sueños, inventando ilusiones, protegiendo nuestro amor. Tú y ya sólo tú, en mi alma, en mi vida, en mi corazón.
Poppy Poppy

Nunca sería tan fácil desaparecer de su ajetreada vida social y comenzar a ser el ermitaño que llevaba dentro. No encendió el televisor, ni el ordenador, apago su móvil y se sento en el suelo del salón de su casa vacía y por primera vez escucho su propio silencio.
No soy yo Rodirguez

Cantadas con amor, en compañía de mi guitarra busco sus formas para abrazarme a tu cuerpo, acariciándola y pidiendo a esta lejanía que te devuelva a mi lado, que de sus cuerdas salgan notas que devuelvan nuestros atardeceres paseando por la playa.
Rafael Palmero Gamboa

Olvidando sus recuerdos para no recordar el amor verdadero que he dejado escapar. Recordando mis olvidos; sobre todo, olvidarme de decirle te quiero más veces al oído.
Sergio Poe

Al despertar en su cuarto día de encierro, al fin, lo entendió todo. El sol entraba por la ventana, luminoso. Retozó en la cama, pensando en qué desayunar. ¿Quizás unos huevos fritos con beicon y un zumo natural? Sonrió, feliz. Por primera vez en años era dueño de su tiempo.
Gilberto Mariscal Lara

En mi inmensidad de la oscura soledad, permanecía en una cueva atrapado. Sin saber si saldría con vida, aguardaba la visita de la muerte. Cuando un equipo de rescate me encontró, yo creía que eran ángeles caídos del cielo.
Juan Carlos García

En mi inmensidad de dudas, naufrago en un mar de preguntas… ¿quién soy?….¿qué quiero?… ¿hacia dónde voy?… ¿a qué espero?  Espero un huracán que me envuelva en besos y caricias, y me arribe al malecón de tus respuestas.
Rafa Pacheco Montilla

Olvidando sus recuerdos, así pasó el último tercio de su vida, recibiendo cariño de extraños, y solo viajando a la realidad por reminiscencia cada vez que veía su foto de boda… Maldito Alzheimer decía ese extraño con su mismo apellido!
Juan Antonio Jiménez

Prioridad inconsciente. Siempre. A veces, sin tomar conciencia de la realidad. Intentar salir de una barbarie que llega sin avisar, pero con el pensamiento consciente de que pronto, muy pronto podamos recuperar nuestra libertad.
Mónica Alcaide Tempa

Tú y yo siempre
nadando contra corriente
ignorando el rumor de la gente
soportando su envidiosa simiente.
Ayer y en el presente y siempre.
Tú y yo siempre
como el sol que nace ardiente
y que como siempre
se esconde por poniente.
Luis Seco de Lucena