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Talento explosivo: hablamos con Ernesto Aurignac

El músico lanza #TheMusicBoom

Es uno de los grandes saxofonistas y compositores de nuestro país. El confinamiento, como a tantos artistas, le ha apartado temporalmente de los escenarios. Pero lejos de confinar su talento musical, ha decidido explotarlo más que nunca creando un proyecto que juega con los límites de lo real y de la ciencia ficción. El resultado, #TheMusicBOOM. Hablamos con Ernesto Aurignac.

Acabas de lanzar #TheMusicBOOM, una composición creada durante la pandemia  para reivindicar el papel de la cultura y la ciencia. ¿Cómo te decides a iniciar este proyecto?

Vi que muchas orquestas y bandas de música de todo el mundo estaban subiendo a las redes muchos vídeo-montajes musicales increíbles, pero echaba en falta dos cosas: una es que fuera una música inédita y no una composición que ya existiera; y otra es que la música tuviera una dificultad considerable de interpretar, lo que viene siendo arriesgar. Entonces se me ocurrió escribir y montar algo «distinto».

¿Cuál ha sido tu inspiración para crear esta obra?

Quizás los sonidos que he imaginado en mi cabeza en esta época que estamos viviendo.

El vídeo de #TheMusicBOOM te introduce en una especie de filme que, si lo ves hace apenas unos meses, parecería ciencia ficción. ¿Cómo ha sido el proceso de creación?

Ha sido muy laborioso, muchísimas horas de trabajo cada día durante dos meses. Sobre todo la edición y mezcla de los audios porque las grabaciones eran muy caseras y con aparatos no preparados para generar un sonido potente en tantos instrumentos. El vídeo también me costó muchísimo hacerlo porque soy un ignorante de la edición de vídeo; pero bueno, he aprendido un montón de cosas. Lo más fácil fue la composición y la interpretación de los músicos porque son todos muy potentes.

En ella han participado más de 50 músicos. ¿Ha sido complicado coordinar algo de tal magnitud en estas circunstancias? 

Complicado se queda corto, ha sido una locura surrealista extrema coordinar todo, la música, los músicos, los modos de grabar, la recopilación y unificación de datos de audio y video, todo.

Como músico acostumbrado al directo y el contacto con el público, ¿cómo has vivido el confinamiento?

Está siendo muy raro, pero no más que para cualquier otra persona que no se dedique a la música. Personalmente, me da mucho respeto lo que estamos viviendo, es como una pesadilla global de ciencia ficción hecha realidad.

¿Cómo ves el panorama del sector cultural ante esta nueva situación y, en concreto, de la industria musical? ¿Crees que podrá adaptarse?

Sí, creo que saldremos adelante. El sector cultural es uno de los más dañados ante esta crisis, quizás el que más. Y sobre todo para los que no salimos en las televisiones y radios constantemente y los que no llenamos estadios de fútbol con nuestro arte. Pero, ¿qué es un músico o un artista que no genera un impacto popular de masas potente debido a que no forma parte de la estrategia de la industria comercial de la cultura?  Normalmente para el sistema es nada.

La industria cultural y en concreto la música está llena de «músicos» que son productos comerciales y publicitarios. ¿A qué me refiero? A los que vas a ver en directo y no suenan como en sus discos. A los que van a un estudio de grabación a grabar su canción y tienen que utilizar un programa informático para afinar su voz porque si no serían un desastre. Así pueden seguir vendiendo la moto al pueblo, siempre con la ayuda de un potente equipo que opera detrás para generar un producto comercial. Mensajes manidos con sonidos irreales alterados para que tengan su efecto en los oídos de los seres humanos: «súbele decibelios» y usa el «autotune». Estos «artistas» de masas no tendrán tantos problemas, pero los músicos y artistas «de verdad» y toda la gente que trabaja alrededor de este gremio, los que han profundizado en el estudio de los sonidos o de su disciplina, los que no dejan de buscar como aprendices eternos que son (muchos de los cuales trabajan para estos «productos comerciales» y muchos otros que van por otro lado), sí que lo están pasando mal. Pero estos para los sistemas son lo mismo que nada.

Y por último, ¿cuáles son tus próximos retos? ¿Algún proyecto en el horizonte que puedas desvelarnos?

Mi sueño es que algún día me llamen para hacer la música de una bella película.

Foto de Anibal Ptolomeo