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Hablamos con Andrea Fernández, creadora del proyecto MUSA por una cultura accesible

Su trabajo ha obtenido el primer premio del Concurso Spin-Off 2020 de la UMA

La accesibilidad a la cultura es una necesidad universal, pero también una asignatura pendiente cuando se trata de personas con discapacidad visual o auditiva. Andrea Fernández ha sido ganadora del primer premio del Concurso Spin-Off 2020 de la UMA por un bonito proyecto para acercar la cultura a las personas sordo-ciegas. Nos lo cuenta en esta entrevista.

¿Cómo nace la idea de MUSA?

Estudié Traducción e Interpretación y, en la carrera, con Traducción Audiovisual, ya empecé a introducirme en el mundo de la accesibilidad. Me di cuenta que los traductores no solo podemos traducir de un idioma a otro, sino que también podemos hacerlo de imagen a palabra. Entonces decidí seguir formándome y cursé un máster en traducción profesional. Fue allí cuando comencé una práctica real en el mundo de la accesibilidad: empecé a crear audioguías con audio-descripción, me introduje en el mundo del subtitulado para personas sordas y trabajé y colaboré con personas de la fundación ONCE. Me di cuenta de que me gustaba muchísimo ayudar a este colectivo con lo que yo sabía hacer: comunicar y transmitir el arte a personas ciegas y sordas.

También me di cuenta también de que la oferta museística que tenemos en Andalucía no es totalmente accesible; casi ningún museo cuenta con una audioguía con audio-descripción o con un plan de accesibilidad integral para este colectivo. Fue entonces cuando pues, animada por profesoras, se me ocurrió esta idea de negocio.

¿En qué consiste el proyecto?

El proyecto consiste en crear una empresa que se dedique a la creación de planes de accesibilidad para los museos y para el patrimonio cultural nacional. Se ofrecería una serie de servicios que consisten en audioguías con audio-descripción, experiencias multisensoriales, vídeos en lengua de signos, carteles y folletos redactados en lectura fácil para que el colectivo sordo-ciego pueda acceder al museo y a la cultura de la misma forma que lo hacemos los normo-videntes y los normo-oyentes. Se crearían planes de accesibilidad museística integrales que contemplen todas estas herramientas que favorecen y que hacen que este colectivo pueda acceder realmente y con herramientas de calidad al arte y a la cultura y la educación.

El premio del Concurso Spin-Off 2020 de la UMA supone un claro impulso a esta iniciativa. ¿Cuál es el próximo paso?

Ahora ponen a mi disposición un grupo de expertos que van a ser mis mentores y me ayudarán a  desarrollar mi proyecto empresarial. También ponen a mi disposición una formación sobre el mundillo empresarial, talleres… y me dan cosas para medir información que pueden ser muy útiles para desarrollar mi proyecto; incluso me dotan de una oficina en el parque tecnológico donde puedo desarrollar mi proyecto.

¿Cuándo empiezas con esa fase?

El programa empieza en octubre.

¿Cómo crees que cambiará la experiencia de las personas con discapacidad en un museo? ¿Aumentará su interés por visitarlos?

Sí, de hecho a excepción de algún museo de la ONCE, las personas ciegas se encuentran con una serie de barreras cuando van a un museo porque si no tienen una audioguía especializada para ellos o una audioguía que contemple el diseño para todos o un audiodescripción, no pueden contemplar un cuadro ni entenderlo. Si no se les da una herramienta, esa visita no tiene ningún sentido para ellas.

Por otro lado, las personas sordas tienen dificultades para entender el castellano, ya que su lengua materna es el lenguaje de signos. Cuando van al museo se encuentran con una serie de trabas que impiden que entiendan la obra ante la que están, lo que dificulta su acceso a la cultura y la educación. Gracias a estas herramientas los museos podrán expandir su número de clientes potenciales.

Poner en marcha este proyecto supone todo un reto. ¿Adónde te gustaría llegar con él?

Mi meta es llegar a los museos andaluces al menos. De toda la oferta que tenemos, que un 50% sea accesible y que este colectivo pueda ir a ciertos museos. Soy ambiciosa me encantaría decirte que mi plan es que todas las personas ciegas y sordas puedan ir a todos los museos de España y que todos sean accesible, pero es una tarea inalcanzable si no se invierte y se apuesta por ello. En un principio me conformo con que la mayoría de la oferta cultural de Andalucía sea accesible para este colectivo. Esa es mi meta ahora mismo.

La situación sanitaria ha supuesto un aumento de las barreras para las personas con discapacidad. ¿Qué otras soluciones podrían plantearse desde los espacios para hacer la cultura más accesible?

Hace poco estuve en el Museo Aeronáutico viendo qué podíamos hacer allí y uno de los problemas que me comentaban era que ese museo se caracteriza por poder tocarlo todo. Cuando han tenido visitas de la ONCE, disfrutaban mucho y ahora lo tienen muy limitado por los protocolos sanitarios. Creo que si se facilitara una aplicación móvil en la que las personas ciegas y sordas pudieran acceder al contenido del museo de una forma accesible, estaríamos promoviendo una cultura segura para que respetaran esos protocolos y se reforzaría una accesibilidad. De hecho existe ya un proyecto de la ONCE con una aplicación y con un sistema muy innovador pero que solo contempla tres o cuatros museos a nivel nacional, pero en Andalucía no tenemos ningún museo que contenga esa tecnología tan moderna, tan accesible que haga que este colectivo pueda acceder de verdad a la cultura, por lo que ahí hay un campo enorme sobre el que trabajar.

Queda mucho trabajo por hacer entonces…

Solo espero que esta apuesta interese al mayor número de museos y ayuntamientos posible y que quieran participar e involucrarse.